NO VEO, PRESENCIO


El proyecto busca la cultura como fuente de conocimiento. Se trata de generar detonantes que desarrollen plasticidad cognitiva para regenerar espacios y que, así, generen memoria a través de la experiencia.
La palabra "Cognición" deriva de la palabra latina cognosco, que significa "conocer por los sentidos", "ver", "saber", "reconocer". Por su parte, la expresión "ciencias cognitivas" se corresponde exactamente con la conocida palabra de origen griego "epistemología". Francisco Varela, en su libro Cuerpo presente, explica que “el punto de partida para enfocar la percepción como acción es el estudio de cómo el que percibe guía sus acciones en situaciones locales. No se trata ya de un mundo pre-dado, independiente del que percibe, sino más bien de la estructura sensoriomotriz del agente cognitivo, el modo en que el sistema nervioso une superficies sensoriales y motrices.” Así, se busca entender la cultura como puente o encuentro con el conocimiento y con uno mismo. La cultura se está convirtiendo en el pasaporte identitario y esta no se representa, se experimenta. Esa libertad de experimentación que nos permite conocer a otros es la practica ciudadana en un mundo globalizado como el nuestro: “Los derechos culturales incluyen la libertad de participar en la actividad cultural, hablar en el idioma de elección, enseñar a sus hijos la lengua y la cultura propias, identificarse con las comunidades culturales elegidas, descubrir toda la gama de culturas que componen la herencia mundial”. (George Yudice)
La intención es que, a través del arte, podamos sentir, abrazar e interpretar la cultura del otro a través de la experiencia para generar memoria y que ello cobre resonancia en el cotidiano.